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Fase Lunar
FASE LUNAR ACTUAL

INVESTIGACIÓN

Representación 3D del estallido en 2007 de 17/P Holme


Conclusiones derivadas de la realización de esta representación

Se puede comprobar que en la animación se reproduce de forma bastante aproximada la estructura observada en el estallido y expansión de la nube de polvo en el caso real. Esto indicaría que el representar el suceso con partículas a gran velocidad para el estallido inicial, y un flujo a menos velocidad (unas cuatro veces menor) para el arrastre posterior de partículas de polvo por sublimación del hielo que genera la cola secundaria, podría ser correcto. Haciendo cálculos aproximados, sabiendo que el inicio tuvo lugar el 24 de octubre, y que en torno al 9 de noviembre la nube superó en diámetro físico al del Sol, tenemos una velocidad de expansión de la nube exterior de unos 1800 km/h, o unos 500 m/s. Esto daría una velocidad de eyección de las partículas para la cola secundaria de en torno a 130 m/s, o unos 480 km/h. Sin embargo hay que recordar que esta segunda estimación es sólo orientativa.

Otro hecho llamativo es la enorme tasa de material expulsado para formar la nube de polvo circular en comparación con la necesaria para formar la cola secundaria. Las cantidades pasan de 5000 partículas emitidas por segundo de animación a sólo 25 cuando se da por finalizado el estallido inicial, para que la densidad (visual) del material fuera similar a la mostrada en las fotografías. El estallido arrastró consigo una gran cantidad de polvo y material no volátil, mientras que la sublimación posterior del hielo expuesto aporta a la cola secundaria mucha menos cantidad. El hecho de que la cola secundaria sea más brillante estaría causado por la expansión muchísimo menor de sus materiales, y el aporte de forma más continua desde el núcleo.

En la vista lateral se puede observar lo que podría ser la futura evolución de la nube de polvo resultante del estallido inicial: ésta continuaría expandiéndose hasta que fuera arrastrada hacia el exterior del sistema por el viento solar, dejando la llamada cola secundaria como único rasgo visible del cometa, en el caso de que la sublimación de materiales no se redujese excesivamente antes de ocurrir esto. Sin embargo, de acuerdo con las observaciones, esto no parece estar sucediendo exactamente así. Además, la nube, que en la representación es prácticamente semiesférica, parece adoptar más bien una forma de paraboloide de revolución en el caso real. Esto podría ser debido a diversos motivos, entre los cuales se encuentran los siguientes:
En la representación, se ajustó el valor del viento solar para que la cola secundaria tomase una longitud comparable a la observada en las fotografías en el tiempo de animación. No obstante, es probable que las partículas de polvo emitidas en el estallido inicial sean más masivas que las arrastradas posteriormente para formar la cola central, de modo que la longitud de esta última se formaría con mayor rapidez de la mostrada en la animación, alcanzando un tamaño significativo antes de que la nube inicial quede por detrás del núcleo. La forma de paraboloide podría ser debida a un gradiente de masa o velocidades (o incluso ambos) en cuanto a la distribución de las partículas eyectadas en ese estallido. De este modo, si la velocidad de éstas fuese mayor al aumentar el ángulo de emisión respecto a la superficie (es decir, la velocidad es máxima para aquellas lanzadas en la dirección de la normal, y va disminuyendo con el ángulo hasta ser más baja en las lanzadas hacia el horizonte del núcleo del cometa), y suponiendo que el estallido tuvo lugar en un punto cercano al subsolar, la nube adquiriría este perfil. Por otra parte, si la masa promedio de las partículas de polvo expulsadas decrece cuanto más bajo es el ángulo respecto a la superficie del núcleo, es posible que la diferente aceleración producida por el viento solar sobre las partículas “deformase” una nube inicialmente semiesférica, produciendo el paraboloide.

Otra posibilidad considerada estaría relacionada con la interacción entre el gas expulsado por el cometa (no el polvo) y el viento solar. La nube de gas, no representada en esta animación, era claramente visible en fotografías de larga exposición, al principio formando sólo una coma de diámetro superior al doble del de la nube de polvo (en torno al 28 de octubre), y posteriormente (desde el final de octubre e inicios de noviembre) fue apreciable una cola más tenue, pero de mucho mayor tamaño, de gas arrastrado por el viento solar. Este “gas” es en realidad plasma, compuesto por las sustancias sublimadas después de ser ionizadas por la radiación del Sol, de ahí su brillo en las fotografías. Estos iones interaccionan con el viento solar y el campo magnético asociado, creando una onda de choque frente al cometa. A partir de las interacciones entre el viento solar y el gas del cometa que se dan en ella, se genera una “barrera magnética” algo más interior a esta onda, y más cerca del núcleo se encontraría la llamada “superficie de contacto”, en forma de paraboloide de revolución, a lo largo de la cual se deslizaría el viento solar. Es posible que esta modificación de la circulación del viento solar alrededor del cometa, siendo frenado cuando procede de frente, y gradualmente desviado al pasar a distancias mayores del núcleo, la que produzca esta forma en la nube de polvo.

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